:: Palabras de Mario Boza
Lic. Laura Chinchilla, Vicepresidenta de la República
Dr. Roberto Dobles, Ministro del Ambiente y Energía
Srs. Manfred Peters, Carlos Manuel Uribe; Paúl Bornemisza, Marco Vinicio Araya y Mario Carvajal, Miembros de la Junta Directiva de Faico
Amigas y amigos
El sistema de parques nacionales y reservas equivalentes de nuestro país, como se sabe, lo iniciamos en febrero de 1970, luego de la aprobación de la primera Ley Forestal, con la creación del Departamento de Parques Nacionales como parte de la Dirección General Forestal del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Al principio todo fue muy duro. Para comenzar a cumplir con la gigantesca tarea de crear -nada menos- que un sistema de parques nacionales y reservas equivalentes en el país, tuvimos que conseguirlo todo: un presupuesto, personal y vehículos y equipos, al mismo tiempo que teníamos que sacar los precaristas que se habían metido en Santa Rosa, cuidar la Casona de Santa Rosa de los incendios, comenzar a explicarle a toda la gente qué son los parques nacionales y cuáles son sus beneficios, y muy importante, crear uno o varios parques para tener modelos que mostrar, lo cual hicimos entre 1970 y 1971.
Bueno…, y lo fuimos logrando. Lo más importante es que conseguimos un personal muy motivado, dinámico y de gran mística, incluyendo a un gran número de voluntarios del Cuerpo de Paz. Contamos también con apoyo financiero internacional, con el apoyo técnico de científicos como Kenton Miller, Gerardo Budowski y Archie Carr, con el apoyo de varias organizaciones e instituciones, como el Colegio de Biólogos, el Movimiento Nacional de Juventudes y la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, y con el apoyo invaluable del Hada Madrina de los parques nacionales, doña Karen Olsen.
Por supuesto que los problemas y las limitaciones de toda clase, eran la constante, y a esto se sumaba la falta de apoyo de nuestro jefe, el ministro de agricultura de ese entonces. Reunirse con esta persona era lo más desagradable del mundo…, yo le andaba huyendo. Recuerdo que una vez me dijo en forma burlona, algo como esto: don Mario, por qué Ud. se preocupa tanto de conservar pajaritos...? Eso no produce nada. Si Ud. corta esos bosques inservibles y pone pasto y ganado, Ud. podrá exportar carne que da mucho dinero…, divisas. En cambio, sus pajaritos qué producen..?
Claro, éramos muy novatos, luchábamos desesperadamente por sobrevivir y lograr cosas y ese señor podría cerrar nuestro programa cuando quisiera… Imposible discutir con él. Uno lo más que podía hacer era balbucear algunas justificaciones. Ojalá en ese tiempo hubiéramos tenido los sólidos argumentos con que ahora contamos para establecer y conservar nuestros parques: ecoturismo, conservación de aguas, bioprospección, mitigación de desastres naturales, desarrollo rural, bioalfabetización y mitigación del cambio climático, entre muchos otros beneficios.
Nuestro programa avanzó tan rápidamente, que durante la Segunda Conferencia Mundial del Parques Nacionales, que tuvo lugar en el Parque Nacional Yellowstone, en 1972, apenas dos años después de haber comenzado labores, nos otorgaron un Diploma y un Medallón de Bronce por nuestros logros.
El sistema de parques y reservas de Costa Rica ha recibido gran publicidad. Si Uds, entran al buscador Google y buscan bajo “national parks Costa Rica,” se van a encontrar con que existen 2.460.000 referencias (hagan la prueba para que se convenzan). Esto último quiere decir, simplemente, que el mundo observa qué estamos haciendo con nuestros parques y considera que somos un gran modelo.
Pero, somos en realidad un modelo? NO, no lo somos de ninguna manera. El 1 de agosto del 2005, el periódico La Nación, hablando de nuestros parques, dijo “los ingresos disponibles no alcanzan para dar mantenimiento a los senderos, mejorar la señalización, aumentar la cantidad de guardaparques y comprar insumos básicos como papel higiénico y desinfectantes.” El periódico La República, el 25 de agosto del 2006, titula un artículo con la frase “descuido en parques nacionales agobia.” En La Nación del 28 de abril de este año, Alexandra Cousteau, nieta del famoso explorador Jacques Cousteau, quien vivió dos años y medio en nuestro país, dijo “Costa Rica no es tan ecológica como se promueve…” Y hace apenas 6 días, el pasado 1 de noviembre, don Michael Kaye, Presidente de Costa Rica Expeditions, al comentar para La República sobre el premio Lifetime Achivement recibido por su empresa, dijo “la amenaza para el turismo es… el deterioro de los parques nacionales…”
Pero, por otra parte, La Nación del 7 de mayo del 2005, refiriéndose a un estudio de la Universidad Nacional, dijo “los parques nacionales generan más recursos al año que las exportaciones de banano, café y piña juntas.”
Caben entonces las preguntas: estamos descuidando gravemente a nuestra gallina de los huevos de oro y estamos descuidando la obligada protección que debemos dar al 4% de la biodiversidad del mundo, que es la que tenemos en nuestro país? A qué se debe el estancamiento que afecta a nuestro sistema de parques nacionales?
Pero por encima de los problemas tenemos las oportunidades. Tenemos en nuestras manos el mejor instrumento que nos va a permitir consolidar administrativa y financieramente, de una vez por todas, nuestro sistema público de parques y reservas: la iniciativa Paz con la Naturaleza del Sr. Presidente de la República. Y tenemos también el momento apropiado: el próximo año, el 2008, ha sido declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Año Internacional del Planeta Tierra.
Estamos convencidos de que nuestros parques pueden generar la totalidad, o casi la totalidad, de los fondos necesarios para garantizarles una eficiente administración y una excelente protección, y muy posiblemente, todavía quedarían fondos para ir avanzando en la construcción de instalaciones y en la compra de tierras. Y si permitimos que el futuro Servicio de Parques Nacionales pueda pedir préstamos bancarios, y si le agregamos la cooperación internacional, estaremos ante la situación de que el sistema de parques sería autosuficiente financieramente, por lo que el Ministerio de Hacienda no tendría que asignarle presupuesto.
Nuestro sistema de parques nacionales puede convertirse en el mejor modelo de toda la América Latina. Contamos con prácticamente todos los parques del sistema ya establecidos, contamos con un excelente personal, sobre todo los llamados jurásicos; existe un gran número de ONGs de apoyo, el concepto de parques ya existe en la mente de todos los ciudadanos, la visitación es muy alta y sabemos cómo consolidar el sistema. Todo lo que hay que hacer es darle a los parques la máxima autonomía y jerarquía posibles dentro de la estructura administrativa del Minae, y por supuesto, no quitarles los fondos que producen, como sucede en la actualidad, y lo cual es ilegal.
Con base en todo lo dicho, deseo aprovechar la presencia esta noche de doña Laura y de don Roberto, para hacer por su digno medio la siguiente solicitud al Poder Ejecutivo, que consiste solamente en dos cosas:
- Declarar a la consolidación de nuestro sistema de parques y reservas como una política del Estado.
- Aprobar y poner en práctica las recomendaciones que la Subcomisión Nº 2 de Paz con la Naturaleza le ha presentado al Minae y al Coordinador General de esta iniciativa, Dr. Pedro León. Esta es la Subcomisión que tiene que ver con la organización del sistema de áreas protegidas, y a la que Álvaro y yo pertenecemos.
Nuestra subcomisión, entre otras cosas, ha recomendado cambios urgentes por decreto y la elaboración de un nuevo proyecto de Ley de Parques Nacionales (de la cual ya existen borradores).
Deseo aprovechar la presencia de doña Laura y de don Roberto para expresarles mi agradecimiento por la decisiva labor de convencimiento que llevaron a cabo el miércoles 26 de septiembre pasado, en la Casa Presidencial, y que culminó con la firma por parte del Sr. Presidente de los 32 decretos de expropiación en las playas Grande y Ventanas, dentro del Parque Nacional Marino Las Baulas. Los fondos que nuestro Fideicomiso Baulas ha recogido permitirán que con estos 32 lotes, junto con los otros 18 que están en trámite, se pueda nacionalizar la mitad de ambas playas, que ocupan el área donde las tortugas baula desovan en mayor concentración. Muchas gracias doña Laura y don Roberto.
Deseo también expresarle a la Junta Directiva y a la Dirección Ejecutiva de Faico mi profundo agradecimientos por habernos otorgado en el marco de esta hermosa Cena de Gala, el Galardón Isla del Coco en la categoría de Conservación y Desarrollo Sostenible.
Muchas gracias |