| :: Isla
del Coco: Territorio único y
excepcional
La Isla del Coco
es un territorio insular único
y excepcional. Estas características
están determinadas por una
serie de condiciones relativas a su
origen geológico, localización
geográfica y su carácter
de isla oceánica, que proporcionan
una diversidad de ambientes naturales
y una flora y fauna, marina y terrestre,
excepcionales.
La
Isla del Coco emerge como isla oceánica
a partir de un fenómeno volcánico
de la cordillera submarina que se
desarrolla sobre la Placa de Cocos
en el Pacífico Tropical Oriental,
siendo el único territorio
emergente de esa cordillera, y por
consiguiente, punto clave para el
estudio y monitoreo de fenómenos
geológicos y de la tectónica
de placas.
Las islas oceánicas
son singulares y escasas en el mundo.
Después de surgir en medio
del océano, la Isla del Coco
en sus comienzos estaba desprovista
de vida. A causa de su lejanía
de la tierra firme, su colonización
por organismos continentales fue lenta
y no uniforme. Se puede observar que
en ella se instalaron grupos de organismos
muy bien representados y otros menos
o totalmente ausentes, lo que originó
una biota (flora y fauna) pobre e
inarmónica (disarmónica),
pero excepcional en relación
con las biotas continentales.
Una característica
especial de las islas oceánicas,
es la presencia de animales y plantas
endémicas, es decir, organismos
que solo se encuentran en ese lugar
en el mundo, estos endemismos son
producto de la evolución en
territorios aislados y con la ausencia
de flujos genéticos externos,
especialmente continentales.
Otro
rasgo distintivo de las islas oceánicas,
como lo es la Isla del Coco, es que
los procesos ecológicos y evolutivos
se realizan en ecosistemas simplificados
(con pocos organismos), lo cual permite
que su estudio sea más simple
y accesible para los investigadores.
La Isla del Coco
ofrece otras dos características
sobresalientes desde el punto de vista
biológico y ecológico.
La primera se refiere a la existencia
de una importante diversidad de ambientes
insulares, marinos y terrestres, en
relación con su extensión
o tamaño, lo que ha desarrollado
una biota especial y singular a pesar
de su limitada diversidad numérica.
La
segunda característica se refiere
al aislamiento geográfico de
la Isla. Por ser el único punto
emergente de la cordillera de Cocos
en ese sector del Pacífico
del Este, es punto de convergencia
de especies marinas pelágicas
migratorias, que llegan a sus aguas
circundantes a completar algunas de
las etapas de sus ciclos de vida (especialmente
alimentación y reproducción).
Esto la convierte en un sitio clave
para el mantenimiento de las reservas
de recursos marinos en la región,
y en un lugar de mucha importancia
para estudios de comportamiento, reproducción
y dinámica de poblaciones de
las especies marinas. El aislamiento
geográfico también es
una condición que permite los
procesos de selección natural
y evolución en su parte terrestre.
La Isla del Coco
del Coco está localizada en
el Pacífico Oriental Tropical,
en una posición geográfica
estratégica, única y
excepcional, en relación con
los fenómenos climáticos
y oceanográficos que condicionan
el medio ambiente regional y el de
la propia isla.
Climatológicamente,
esta Isla está situada en un
punto por el que pasa el Zona de Convergencia
Intertropical (ZCIT), en su oscilación
migratoria Norte-Sur-Norte. Este hecho
la convierte en la única isla
oceánica con carácter
pluvial en el Pacífico Tropical
del Este, con muy altas precipitaciones
anuales, lo cual constituye una característica
excepcional en el contexto regional.
También,
por su ubicación geográfica
la Isla está bajo la influencia
de un complejo sistema de corrientes
marinas que, de manera excepcional,
la exponen a recibir organismos del
continente americano, así como
de origen Indo-Pacífico, es
decir, del Pacífico Central
y del Oeste, y del Océano Índico.
Por esta razón, su fauna y
flora (biota) son una mezcla muy particular
de elementos biológicos de
diversos orígenes, y con un
componente endémico desarrollado
en la propia isla como consecuencia
de su aislamiento.
Finalmente, por
su ubicación geográfica
esta Isla es un lugar idóneo
para el estudio y monitoreo de los
fenómenos climáticos
y oceanográficos del Pacífico
Tropical del Este, y de fenómenos
globales como El Niño Oscilación
Sur (ENOS).
Se puede
concluir que la Isla del Coco es un
verdadero laboratorio viviente, con
una importancia científica
que sobrepasa los límites de
interés nacional y regional,
y entra en la esfera del interés
internacional y de la humanidad. |