La historia de la Isla del Coco está
compuesta de diversos períodos, consecutivos y a
veces sobrepuestos, en los cuales se identifican la presencia
variados actores históricos.
Un primer período
histórico es del posible descubrimiento de la isla
por navegantes precolombinos y posteriormente por navegantes
hispanos.
Se dice que la Isla fue descubierta por
el navegante español Joan Cabeças después
del 1531 y antes de 1542, cuando figura en el planisferio
de Nicholas Desliens como Ysle de Coques.
El
segundo período corresponde al de piratas,
corsarios y tesoros. Por la abundancia de agua dulce, madera,
pesca y cocos, durante los siglos XVII y XVIII fue refugio
de piratas y corsarios, entre los que destacan: Edward Davis,
John Cook, John Eaton, Bennett Graham, Benito Bonito y William
Thompson; así como los cronistas William Dampier
(1652-1715) y Lionel Wafer (1660-1705). Según las
leyendas en la Isla se escondieron valiosos tesoros, entre
los que destacan los de los capitanes: Davis que llegó
a la Isla en 1685 en su barco Bachelor's Delight; el de
Graham en su barco Devonshire en 1818; el de Benito Bonito
con su nave Lighning en 1820 y finalmente el de Thompson
y el Mary Dear en 1821. Este último tesoro es conocido
como el Tesoro de Lima.
Un tercer período
histórico, corresponde al de los balleneros, en el
que la Isla sirvió de estación de abastecimiento
de agua dulce, madera y leña, así como sitio
de descanso de las numerosas tripulaciones de los balleneros
que operaban especialmente en los alrededores de las Islas
Galápagos. A pesar que este período histórico
está ricamente documentado en las bitácoras
de los balleneros, ha sido escasamente estudiada.
Un cuarto período
se refiere al de la presencia en la Isla de exploradores
y científicos, que se inicia en 1791 con la vista
del Alejandro Malespina en 1791, con sus navíos Descubierta
y Atrevida enviados por la Corona Española para realizar
un reconocimiento hidrográfico del Pacífico
Americano, el cual es proseguido por un sin número
de expediciones entre las que se citan como ejemplos las
de: Georges Vancouver del Almirantazgo Británico
que visitó la Isla en 1795, en sus barcos Chatham
y Discovery; Edward Belcher en 1838 en los barcos Sulphur
y Starling; la del científico Alexander Agassiz,
de la Comisión de Pesca de las Estados Unidos en
el Albatross, en 1888; la de Hopking Stanford en la goleta
Julia Whalen en 1899; la de la Academia de Ciencias de California,
en el Academy en 1905; la patrocinada por el Museo Británico
en el velero Saint Georges, en 1924; las de William Vanderbilt
en los yates Eagle y Ara, entre 1921 y 1928; Vicent Astor
en el yate Nourmhal, en 1930; Allan Hancock en el crucero
motorizado Velero III, en 1932 y muchas otras más.
Como resultados de estas expediciones y visitas de científicos
se han colectado mucho material natural y se han realizado
un sinnúmero de publicaciones sobre la Isla del Coco.
Otro período importante de la
historia de la Isla se refiere al de la época en
que se instalaron una colonia penal (1879-1881) y una agrícola
(1884-1912). La primera tuvo una vida efímera, pero
estableció actividades agrícolas con las respectivas
talas del bosque. La segunda fue promovida por August Gissler,
quien fue nombrado Gobernador de la Isla del Coco y la cual
tuvo un desarrollo variable en el tiempo, con presencia
de colonos alemanes. Durante esta se realizó una
búsqueda intensiva del tesoro.
Un sexto período de la historia
de la Isla es el que se refiere a la b> úsqueda
del tesoro. Esta se inicia en el primer cuarto del siglo
XIX y finaliza con última expedición de búsqueda
del tesoro de John Hodges y Leonel Pacheco, en el barco
Dulcinea, autorizada en 1992. A la fecha se estima que se
han emprendido más de 300 expediciones de búsqueda
del tesoro, sin resultados conocidos.
Posteriores a los períodos históricos
citados, se pueden identificar otras fases
históricas modernas que deben ser
estudiadas, entre las que se citan las
de exploración y turismo criollo
(a partir de 1932), la de la Isla como
área protegida (a partir de 1978)
y la del turismo organizado (a partir
de 1980).