Historia

Dr. Michel Montoya

La historia de la Isla del Coco está compuesta de diversos períodos, consecutivos y a veces sobrepuestos, en los cuales se identifican la presencia variados actores históricos.

Un primer período histórico es del posible descubrimiento de la isla por navegantes precolombinos y posteriormente por navegantes hispanos.

Se dice que la Isla fue descubierta por el navegante español Joan Cabeças después del 1531 y antes de 1542, cuando figura en el planisferio de Nicholas Desliens como Ysle de Coques.

Lic. Raúl Arias Sánchez
Historiador

 

Historia de una isla legendaria:

La Isla del Coco, distante 532 kilómetros al suroeste de Puntarenas es una isla oceánica de origen volcánico, la cual tiene una superficie de 24 Km cuadrados, teniendo como áreas más importantes, desde el punto de vista histórico, las bahías de Chatham y Wafer, únicos accesos factibles de desembarco seguro en toda la isla.

 

Lic. Raúl Arias Sánchez
Historiador


naufragios La Isla del Coco, posesión insular costarricense desde el año 1869, fue durante los siglos XVII al XIX, base de operaciones y parada de abastecimiento obligada para expediciones piráticas inglesas, balleneras y buscadores del legendario tesoro que se supone enterrado en la isla. En el año 1993 se presentó en la Universidad de Costa Rica la única Tesis de Grado en ámbito mundial que analiza la Historia y la Leyenda del Tesoro como hecho histórico, demostrándose por análisis documental que efectivamente existe uno o varios Tesoros ocultos dentro de la isla (3).

 

Raúl Francisco Arias Sánchez
Historiador

 

Colnettmadrugada del 22 de octubre de 1820, un viejo navío mercante inglés zarpa silencioso llevando en sus entrañas 24 pesadas cajas de madera conteniendo monedas de oro y ricos ornamentos de la fastuosa Catedral colonial de Lima.

Atrás quedaba el antiguo Virreinato del Perú, envuelto en la gran guerra de Independencia liderada por el general San Martín y el almirante inglés Cochrane, quienes asediaban a los españolistas por tierra y mar, partiendo de la vecina Chile desde el mes de agosto anterior. Eran los tiempos del virrey Abascal, quien creyó proteger los tesoros de la Iglesia rentando el navío inglés que lo transportaría a sitio seguro, lejos de las llamas de la insurrección.