Dr. Michel Montoya

La historia de la Isla del Coco está compuesta de diversos períodos, consecutivos y a veces sobrepuestos, en los cuales se identifican la presencia variados actores históricos.

Un primer período histórico es del posible descubrimiento de la isla por navegantes precolombinos y posteriormente por navegantes hispanos.

Se dice que la Isla fue descubierta por el navegante español Joan Cabeças después del 1531 y antes de 1542, cuando figura en el planisferio de Nicholas Desliens como Ysle de Coques.

thumb55El segundo período corresponde al de piratas, corsarios y tesoros. Por la abundancia de agua dulce, madera, pesca y cocos, durante los siglos XVII y XVIII fue refugio de piratas y corsarios, entre los que destacan: Edward Davis, John Cook, John Eaton, Bennett Graham, Benito Bonito y William Thompson; así como los cronistas William Dampier (1652-1715) y Lionel Wafer (1660-1705). Según las leyendas en la Isla se escondieron valiosos tesoros, entre los que destacan los de los capitanes: Davis que llegó a la Isla en 1685 en su barco Bachelor's Delight; el de Graham en su barco Devonshire en 1818; el de Benito Bonito con su nave Lighning en 1820 y finalmente el de Thompson y el Mary Dear en 1821. Este último tesoro es conocido como el Tesoro de Lima.

Un tercer período histórico, corresponde al de los balleneros, en el que la Isla sirvió de estación de abastecimiento de agua dulce, madera y leña, así como sitio de descanso de las numerosas tripulaciones de los balleneros que operaban especialmente en los alrededores de las Islas Galápagos. A pesar que este período histórico está ricamente documentado en las bitácoras de los balleneros, ha sido escasamente estudiada.

Un cuarto período se refiere al de la presencia en la Isla de exploradores y científicos, que se inicia en 1791 con la vista del Alejandro Malespina en 1791, con sus navíos Descubierta y Atrevida enviados por la Corona Española para realizar un reconocimiento hidrográfico del Pacífico Americano, el cual es proseguido por un sin número de expediciones entre las que se citan como ejemplos las de: Georges Vancouver del Almirantazgo Británico que visitó la Isla en 1795, en sus barcos Chatham y Discovery; Edward Belcher en 1838 en los barcos Sulphur y Starling; la del científico Alexander Agassiz, de la Comisión de Pesca de las Estados Unidos en el Albatross, en 1888; la de Hopking Stanford en la goleta Julia Whalen en 1899; la de la Academia de Ciencias de California, en el Academy en 1905; la patrocinada por el Museo Británico en el velero Saint Georges, en 1924; las de William Vanderbilt en los yates Eagle y Ara, entre 1921 y 1928; Vicent Astor en el yate Nourmhal, en 1930; Allan Hancock en el crucero motorizado Velero III, en 1932 y muchas otras más. Como resultados de estas expediciones y visitas de científicos se han colectado mucho material natural y se han realizado un sinnúmero de publicaciones sobre la Isla del Coco.

Otro período importante de la historia de la Isla se refiere al de la época en que se instalaron una colonia penal (1879-1881) y una agrícola (1884-1912). La primera tuvo una vida efímera, pero estableció actividades agrícolas con las respectivas talas del bosque. La segunda fue promovida por August Gissler, quien fue nombrado Gobernador de la Isla del Coco y la cual tuvo un desarrollo variable en el tiempo, con presencia de colonos alemanes. Durante esta se realizó una búsqueda intensiva del tesoro.

Un sexto período de la historia de la Isla es el que se refiere a la b> úsqueda del tesoro. Esta se inicia en el primer cuarto del siglo XIX y finaliza con última expedición de búsqueda del tesoro de John Hodges y Leonel Pacheco, en el barco Dulcinea, autorizada en 1992. A la fecha se estima que se han emprendido más de 300 expediciones de búsqueda del tesoro, sin resultados conocidos.

Posteriores a los períodos históricos citados, se pueden identificar otras fases históricas modernas que deben ser estudiadas, entre las que se citan las de exploración y turismo criollo (a partir de 1932), la de la Isla como área protegida (a partir de 1978) y la del turismo organizado (a partir de 1980).